Europa está entrando en una peligrosa espiral. Las andanadas de miedo al diferente, los pretextos securitarios, las pocos ocultas intenciones de limitar los derechos de los inmigrantes - para así poder disponer de una fuerza de trabajo cada vez más débil y más manejable - están convirtiendo a Europa en un lugar inhóspito. Donde se persigue con método y saña al diferente, donde se multiplican las prisiones y los centros de detención, donde se alarga el periodo de detención sin asistencia legal hasta 6 meses, donde el lugar de nacimiento y el color de la piel son motivos de sospecha.
Un fantasma recorre Europa (decía aquel...), pero no tan etéreo y mucho más peligroso: tiene el rostro endurecido y unos colmillos muy afilados, su nombre evoca tragedias y sufrimientos, sus modales son violentos y expeditivos. Se llama xenofobia, racismo y exclusión. Amparado por la ley, que blinda a las "democráticas" naciones europeas contra los que ellos llaman inmigrantes ilegales - que no se entiende muy bien quienes son ni de que están hechos... -. Olvidando hipócrita y cobardemente que de las tragedias, hambrunas, violencia y muerte que padecen los seres humanos más desfavorecidos, son culpables en gran medida la naciones que llamamos occidentales. Que durante siglos y siglos han esclavizado sus gentes, han saqueados sus tierras, han robado sus riquezas, han armado sus pueblos y provocado sus guerras.
Europa se blinda, Europa persigue, Europa encarcela, Europa hecha a patadas! Qué te está sucediendo viejo continente, de qué tienes miedo? Las murallas que estás erigiendo sólo son un síntoma de decadencia, se alimentan de miedos atávicos y de nuevas maldiciones.
Tienes pies de barros...Fortress Europe...!