23 de enero de 2015

Mi propuesta de ciudad (12): Me comprometo a hacer pagar personalmente a Barberá la factura judicial del expolio del Cabanyal

La reciente resolución de la Sala Tercera del Supremo, condenando al Ayuntamiento de València a pagar 2.000 euros de costas por el “desistimiento tardío en el proceso iniciado a raíz de el último recurso municipal sobre el plan de El Cabanyal, una vez que ya estaba señalado día para votación y fallo”, constituye otro escandaloso gasto que las valencianas han tenido que abonar para satisfacer la obsesión destructiva de la alcaldesa Barberá contra los vecinos y el patrimonio de El Cabanyal.

La sentencia del Tribunal Supremo del pasado 23 de junio, que desestimaba el recurso de la Generalitat contra la Orden Ministerial que protegía el Cabanyal del expolio puso punto y final al largo y tortuoso recorrido judicial del proyecto urbanístico y especulativo de prolongación de la Avenida Blasco Ibáñez.

Han sido 16 años de resistencia vecinal contra la intención del gobierno Barberá de abrir en canal el histórico barrio marinero protegido, que implicaba la destrucción de 1.300 viviendas y la expulsión del barrio de miles de vecinos. Y sentencia a sentencia, la Plataforma Salvem el Cabanyal ha desmontado las falacias de un proyecto concebido a mayor gloria de un puñado de voraces especuladores urbanísticos.

Las costas de 2.000 € suponen únicamente el último gasto directo e indirecto, de una larga lista de facturas que hemos estado pagando todas las valencianas a raíz del ilegal proyecto de prolongación. Por ese motivo, de ser concejal del futuro gobierno de València, me comprometo a que una de las primeras tareas del nuevo gobierno municipal será la de auditar todas las cuentas de la operación Cabanyal, poniendo el foco en la actividad de la empresa mixta público-privada Plan Cabanyal 2010, cuya presidencia ostenta el omnipresente vicealcalde Grau; auditando todas las facturas de abogacía y las costas por las sucesivas condenas; los gastos derivados de la redacción de informes jurídicos, de planes y de proyecto que dieran aparente cobertura legal y técnica al expolio del barrio.

Una vez realizado el diagnóstico, mi compromiso es que el nuevo gobierno municipal explore todas las vías judiciales para que Rita Barberá y todos los concejales que durante todos estos años han estado implicados en el derroche de dinero público para promover el proyecto ilegal, hagan frente con su patrimonio personal al coste que ha supuesto el intento de destrucción del Cabanyal.

Si el afán expoliador de Barberá era suyo y de su equipo, es de justicia que su factura también la paguen ellos.

21 de enero de 2015

Mi propuesta de ciudad (11): Proteger el comercio local derogando la apertura dominical de los centros comerciales

Si soy concejal en el próximo gobierno del ayuntamiento de Valencia, tengo el firme compromiso de que se reinstaure la no apertura comercial los domingos en Valencia, que sólo ha generado precarización laboral en las grandes superficies y arruinado al pequeño comercio. De esta manera la apertura todos los domingos, adoptada mediante la triquiñuela de las zonas turísticas, ya no será efectiva en Valencia.

Esta decisión meditada, que se basa en multitud de informes negativos, se adoptará por razones muy sencillas. Si a la ciudadanía se le da a elegir entre tener un trabajo digno, un barrio vivo pero no poder comprar los domingos, y poder comprar los domingos aunque eso suponga vivir en un barrio muerto y tener un trabajo más precario o perderlo, la ciudadanía no tiene dudas: prefiere la dignidad laboral y de sus barrios y dejar de poder comprar el día de la semana que universalmente se dedica al descanso y la familia.

Está probado que la apertura dominical del comercio, que sólo pueden abordar las grandes superficies y las marcas franquiciadas, en lugar de generar más empleo, lo reducen, al ahogar y arruinar al pequeño comercio, y además deteriorar las condiciones de las trabajadoras de los comercios que sí abren. Decir que con la medida que aniquila negocios, precariza el mercado laboral y separa a las familias se promueve la libertad de decidir es cuanto menos ser cínico. Y en el caso de gente que hace gala de su fe cristiana, además súmamente hipócrita.

Por eso, nuestro objetivo fundamental será volver a proteger el pequeño comercio y el empleo de calidad en unos barrios vivos, restaurando el cierre dominical. El descanso dominical, dinamitado con una medida popularista de apertura en presuntas zonas de afluencia turística que como estos días recoge la prensa, y nosotros ya denunciamos desde 2012, era un caballo de Troya para acabar forzando la permisividad total y la aniquilación del pequeño comercio, para favorecer a los intereses de sus amigos en las grandes corporaciones.

18 de enero de 2015

Gamonal: he recurrido en los juzgados la sanción de Del. del Gobierno por participar en la Mani del 17 de enero de 2014

La manifestación a su paso por la plaza de la Virgen (foto José Jordán

Hace justo un año, el pasado 17 enero de 2014, colectivos sociales de la ciudad de València promovieron una manifestación de apoyo a la lucha de los vecinos del barrio burgalés de Gamonal, contra la corrupción y la especulación urbanística que promovía el alcalde del PP. Una lucha ejemplar que recibió el apoyo de muchísima gente en toda España.

Me sumé con entusiasmo a las numerosísimas muestras de solidaridad, asistiendo a la manifestación como centenares de valencianos, a título personal, pero dos meses después, junto con el activista Javier Terrádez 'Jota', y otras cuatro personas, fuimos acusados y multados "arbitraria e indiscriminadamente". Eso sí en ningún momento fuimos identificados ni parados por los agentes de la policía nacional: se pone de manifiesto el estado de indefensión que padecemos, que evidencia además que la policía me tiene fichado por "el mero hecho de ejercer el legítimo derecho de participar en manifestaciones y movimientos sociales".

Según la denuncia policial, remitida el 25 de marzo, "el 17 de enero de 2014, entre las 19:30 y las 22:30 horas, (Grezzi) participó junto con más de 500 personas en una manifestación no comunicada, que transcurrió por diversas calles de Valencia (…). Desde el inicio de la misma, se observa como mantiene diferentes contactos con los participantes, organizando y dirigiendo la manifestación”. Unos hechos que son calificados por la Delegación del Gobierno como "graves y sancionables con una multa de 301 €".

Sin embargo, ni organicé nada, ni la policía tiene prueba alguna que lo demuestre. Participé como cualquier ciudadano. Nunca convoqué la manifestación, ni la organicé, ni fui promotor de la misma, y la acusación policial no concreta en qué consistieron las pretendidas actividades que revelan mi calidad de organizador y convocante, lo que causa evidente indefensión. Lo único que señala el acta de denuncia de la Dirección General de Policía es "la mera conversación e intercambio de impresiones con otras personas sin identificar ni concretar".

16 de enero de 2015

Mi propuesta de ciudad (10): una calle para Rita Barberá




Durante los últimos días he realizado numerosas propuestas para sumar al proyecto de Compromís per València y acercarnos a la València que queremos, pero esta que hoy propongo quería lanzarla en vídeo.

Sí, se trata de que Rita Barberá reciba una calle en la ciudad pronto y como merece. Una propuesta que no se queda en la anécdota: el lugar que destinaré a la alcaldesa es el callejón sin números que la popularista dedicó a Azaña y buscaré para el presidente de la República un nuevo emplazamiento.

Propondré también dedicar una plaza junto al estadio del Levante UD a Carlos Caszely, ex futbolista chileno del club granota, que brilló también fuera del terreno de juego por su oposición a la dictadura de Pinochet.

14 de enero de 2015

Mi propuesta de ciudad (9): Observatorio de la Contratación Pública

Piscina València permanece cerrada adeudando a trabajadores y Ayto València 
centenares de miles de euros (fuente SCGUGT

Hay que ser realistas. Cuando entremos al Ayuntamiento nos vamos a encontrar un agujero descomunal en las cuentas fruto de años de saqueo, despilfarro y ocultación, y lo primero que deberá hacer el nuevo gobierno municipal es cambiar diametralmente la manera de manejar el presupuesto y sacar el máximo rendimiento de cada céntimo del dinero de las ciudadanas. Por ese motivo, de ser concejal en el próximo gobierno municipal me comprometo a impulsar la creación inmediata de un Observatorio de la Contratación Pública.

Su objetivo será controlar la actividad de contratación de la administración municipal, con el fin de garantizar la aplicación efectiva de los principios de publicidad, libre concurrencia, objetividad, transparencia y eficacia en la contratación pública. Pero su actividad no se limitará al momento de la contratación, sino también al de la ejecución, donde velará por el cumplimiento estricto del “Pliego de Condiciones”, que establece las cláusulas o condiciones obligatorias que deben observar las contratas para cumplir los objetivos de eficiencia, económicos, sociales y ambientales, planteados en el momento de la contratación, potenciando así la calidad de su prestación.

Asimismo, el Observatorio tendrá potestad sancionadora, en los términos establecidos en las cláusulas de contratación, para sancionar todas aquellas faltas e incumplimientos en la prestación del servicio por la cuales las empresas privadas han sido contratadas.

Valencia, en el estado de crisis que la deja Rita Barberá tras años de despilfarro y mangoneo, no se puede permitir nuevos episodios como los protagonizados por José Luis Moreno y la sobrina de la alcaldesa en el Teatre El Musical, el señor Barrachina en la Piscina Valencia, el despilfarro en las bombillas LED del amigo de Rus, el caos en la gestión de la grúa y tutti quanti. Todo eso se habría evitado con un organismo como el que propongo.

El observatorio podría estar formado por representantes de los Grupos Municipales, un coordinador técnico y los funcionarios municipales competentes que se determine oportunos para asesorar a la Comisión en los asuntos económicos, jurídicos o técnicos que se planteen desde y para las distintas áreas de gobierno del Ayuntamiento.

De acuerdo con las recomendaciones de Transparencia Internacional

Del mismo modo, trasladaré al nuevo gobierno las recomendaciones de Transparencia Internacional para proteger a la Contratación Pública de la corrupción. Entre ellas:

  • poner a disposición de los ciudadanos la información relativa a ofertas públicas permitiendo que éstos participen en el proceso y presenten denuncias si son testigos de irregularidades”; 
  • pediré que se firmen “pactos de integridad”, según los cuales tanto el consistorio como las empresas que participan en una licitación, deberán asumir compromisos concretos para evitar la corrupción que deberán ser supervisados por un monitor independiente; 
  • se impulsarán “procesos de apelación”, para permitir a cualquier parte que se sienta agraviada en un proceso de contratación pública que sus reclamaciones puedan ser examinadas de forma independiente; 
  • impulsar la “licitación pública abierta”, para maximizar las posibilidades de encontrar la mejor opción para los servicios o bienes adquiridos; 
  • E-procurement, el uso de los portales web de código abierto para publicar ofertas, lo que aumentará la transparencia y permitirá a los ciudadanos y la sociedad civil vigilar los procesos de contratación.

13 de enero de 2015

Mi propuesta de ciudad (8): Cesión de uso de locales municipales para colectivos vecinales

 
Amics de la Malva, 10 años de lucha vecinal 

Si recibo la confianza en este proceso de primarias para ser parte del nuevo gobierno municipal, impulsaré el uso gratuito de los edificios municipales en los barrios por las agrupaciones y movimientos sociales y vecinales.

Los movimientos sociales y las asociaciones vecinales son el pilar en nuestros barrios, sobre el que debe erigirse la construcción del nuevo relato de una ciudad solidaria y en convivencia. Ellas, sus integrantes, son las primeras en observar las anomalías que pueden surgir y surgen en nuestros barrios y también las primeras en advertirlas, y en proponer medidas para solucionarlas. Por eso, en lugar de darles la espalda como se ha hecho durante las últimas décadas, la administración lo que debe hacer es facilitar su operatividad. Mi intención de ser concejal es la de promover la cesión del uso de los edificios municipales repartidos por la ciudad por parte de los colectivos y movimientos sociales.

Las valencianas hemos hecho una importante inversión para disponer por toda la ciudad de edificios y locales municipales que, en muchas ocasiones, están infrautilizados debido a la mala gestión o la desidia del gobierno de Rita Barberá, mientras muchas vecinas, al mismo tiempo, trabajan gratuita y desinteresadamente por mejorar las condiciones de vida de todas. Qué menos puede hacer la administración que facilitarles un espacio que es suyo para que sigan realizando esa función.

Sin ir más lejos, la asociación vecinal Amics de la Malva, surgida como respuesta ciudadana a la pasividad de la asociación oficial fagocitada por el PP y que ha demostrado ser muy activa en la Malvarrosa y en todo el marítimo, recientemente se quedó sin local donde reunirse y desarrollar sus múltiples actividades, ante la imposibilidad material de seguir pagando el alquiler, tras mucho tiempo pidiendo ayuda municipal nunca recibida. Frente a esto, el nuevo gobierno municipal estará al lado de los vecinos y vecinas que están comprometidos con su barrio y las personas que allí conviven, poniendo a disposición un local en condiciones, donde puedan seguir desarrollando su actividad comprometida con su entorno inmediato.

Lo mismo sucede con la combativa Asamblea de Parados de Orriols y Torrefiel, que ha estado reclamando durante mucho tiempo a la administración municipal, sin que le hagan caso alguno, un local para poderse reunir y llevar a cabo los talleres de autoempleo y otras actividades solidarias con las vecinas de estos dos barrios con graves problemas de marginación y desempleo.

Son dos casos de manual de la enorme distancia existente entre la ciudadanía y un gobierno municipal perezoso unas veces, y tremendamente sectario en la mayoría de los casos. Estas cosas con un gobierno de Compromís per València del cual espero ser parte, no se repetirán. Es más, el nuevo gobierno transformador que empezará su andadura a partir de junio 2015, pondrá en valor la implicación ciudadana para mejorar las condiciones de vida de los barrios abandonados a su suerte por el PP en todo estos años: las asociaciones y plataformas vecinales recibirán toda la colaboración y apoyo municipal para desarrollar sus actividades y propuestas.

Estas asociaciones y sus integrantes llegan a donde enocasiones los ayuntamientos no podemos llegar y es justo y necesario que la administración facilite su impagable tarea.

8 de enero de 2015

Mi propuesta de ciudad (7): Creación de una Comisión de la Convivencia para erradicar el odio racial e ideológico

Neonazis desfilando durante la processó del 9 d'Octubre (foto ActualidadAlternativa)

La hegemonía de la derecha en València durante las últimas décadas se ha cimentado en la incultura y el odio. Mediante el odio y la violencia, se atacó durante la Transacción o Transición a los gobiernos legítimos, se fomentó la incultura y se inventaron enemigos externos para crear un granero de votos temerosos y fieles. El resultado de todo ello es que València, como han advertido en numerosas ocasiones organizaciones como Movimiento contra la Intolerancia, es ahora un territorio fértil para la extrema derecha y eso hay que atajarlo de raíz. Por ese motivo propongo crear en la próxima legislatura una Comisión de la Convivencia Municipal para hacer de València una ciudad libre de odio racial e ideológico.