Mostrando entradas con la etiqueta pequeño comercio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pequeño comercio. Mostrar todas las entradas

18 de febrero de 2015

Los mercados municipales, del boato al relato

Una imagen del mercado, por el gran Tono Giménez.
Ayer por la mañana muchas vecinas del Grao y de Valencia en general se desayunarían con una interesante noticia: la paralización del mercado "gourmet" del Grao ante el hecho de que ninguna empresa privada se haya presentado a la oferta del Ayuntamiento para ejecutarlo y gestionarlo. Contado así puede parecer un accidente, una idea "original" que no ha fructificado, pero lo cierto es que, si se entra al detalle, la noticia es la constatación del último crimen, uno más, cometido por Rita Barberá con el objetivo de beneficiar a algunos pocos en detrimento de toda la ciudad.

La historia, en cualquier caso, es sencilla. En el Grao de Valencia, en un entorno privilegiado, rodeado de edificios que sobrevivieron a los bombardeos fascistas al puerto de la ciudad en la Guerra Civil, se encuentra el hermoso mercado del Grao. Éste daba trabajo a muchas personas y llenaba de vida al barrio de una manera modesta. Sin embargo, con la Copa América a la vista y la burbuja inmobiliaria en plena expansión, el espacio era un suculento bocado que ofrecer a algún amigo del PP. Sin embargo había un obstáculo: sus honrados trabajadores. Por ese motivo, el equipo de Barberá paralizó la subasta de puestos en el mercado, de manera que, a medida que se jubilaran las comerciantes, los puestos se fueran cerrando, y así la oferta del mercado se fuera deteriorando, lo hiciera a la par su atractivo, y finalmente se pudiera justificar su venta.

21 de enero de 2015

Mi propuesta de ciudad (11): Proteger el comercio local derogando la apertura dominical de los centros comerciales

Si soy concejal en el próximo gobierno del ayuntamiento de Valencia, tengo el firme compromiso de que se reinstaure la no apertura comercial los domingos en Valencia, que sólo ha generado precarización laboral en las grandes superficies y arruinado al pequeño comercio. De esta manera la apertura todos los domingos, adoptada mediante la triquiñuela de las zonas turísticas, ya no será efectiva en Valencia.

Esta decisión meditada, que se basa en multitud de informes negativos, se adoptará por razones muy sencillas. Si a la ciudadanía se le da a elegir entre tener un trabajo digno, un barrio vivo pero no poder comprar los domingos, y poder comprar los domingos aunque eso suponga vivir en un barrio muerto y tener un trabajo más precario o perderlo, la ciudadanía no tiene dudas: prefiere la dignidad laboral y de sus barrios y dejar de poder comprar el día de la semana que universalmente se dedica al descanso y la familia.

28 de abril de 2011

Comercio de proximidad, una apuesta para revitalizar Valencia

Reunión con el Gremi de Comerciants

En Compromís per València queremos propiciar un cambio de paradigma en las relaciones sociales y económicas de la ciudad. Una de las propuestas más interesantes para cambiar el modelo es hacer una apuesta para devolver vitalidad a los barrios. Pensamos que se puede conseguir estimulando y potenciando el comercio de proximidad, que repercute muy positivamente sobre la prosperidad, la vitalidad y la salud medio-ambiental de los barrios y la ciudad.

Nuestro programa electoral recoge las propuestas para fomentar la apertura y creación de comercios de proximidad, para hacer que la administración colabore y ayude en la tramitación de licencias, que apruebe ordenanzas que favorezcan la creación de comercios y talleres artesanales.

Ayer mismo nos reunimos con l'Associació Gremial de Comerciants y con la Directiva del Mercado Central, para que pudieramos intercambiar opiniones sobre las dificultades del pequeño comercio, conoscer su punto de vista y exponer nuestra ideas. Constatamos la coincidencia entre nuestras propuestas i las de los comerciantes: la intención de potenciar el comercio de productes alimentarios, especialmente el de los productos de caracter biológico, como una forma también de defender l'Horta de València. El pequeño comercio genera más ocupación que las grandes superficies comerciales, dando vida a la ciudad y al conjunto de los barrios de Valencia.

Otra apuesta es la apuesta estratégica por la artesanía i la creación de marcas locales, relacionadas con la aalimentación, basandonos en la calidad, la especificidad territorial y cultural, un valor añadido que refuerza la singularidad de nuestros productos.

En un mundo en el cual los precios de los combustibles están aumentando, Compromís se fija el objetivo de promover el comercio local i próximo, como parte de la aportació de València a una mayor sostenibilidad. Las grandes superficies comercials generan dependencia respecto al automovil, una realidad que deberemos superar.

Per razones económicas, mediambientales, de generación de riqueza i vitalidad en las tramas urbanas céntricas pero también periféricas, pensamos que la apuesta del comercio de proximidad es una cuestión estratégicas, un reto de primer orden que tiene un lugar destacado en nuestro programa electoral.

14 de septiembre de 2009

UNA MISIÓN PARA MARÍA ABRADELO

El pequeño comercio valenciano, durante años a la merced de la competencia desleal de las grandes superficies y ahora golpeado por el arreciar feroz de la crisis económica, ha puesto en marcha una estrategia de salvación. La misión de rescate, ideada por los fulgurantes cerebros que pululan en la Concejalía de Comercio que dirige la señora María Jesus Puchalt y secundada por las asociaciones sectoriales, ha sido encomendada a la popular presentadora María Abradelo. A la voluptuosa presentadora de Canal9, de generoso escote, labios carnosos y sonrisa infinita, se le ha encomendado una misión de rescate cuyas posibilidades de éxito se antojan complicadas. No tanto por las ilimitadas habilidades de la Abradelo, que ha sido capaz de transitar de la era Zaplana a la era Camps con intactas cualidades (desterrio momentáneo de por medio), de programa casposo a otro programa casposo, con todos los atributos que la han hecho celebre entre el público valenciano de todas la edades. Y que se ha pensado bien utilizar para que sean capaces de atrapar al más reacio, para que se lleve unos kilitos de genero de proximidad.

No tanto por eso, decía, cuanto por el pobre nivel de imaginación y de ideas que demuestran tener en la Delegación de Comercio del Ayto de Valencia, que promete milagros y recetas tipo bingo, donde lo que falta son legislación (horarios de apertura, observatorio de precio, restricciones a las grandes superficies) y compromiso de protección del comercio de cercanía frente a los centros comerciales. Durante años la tiendas de barrio han sido abandonado a su suerte por gestores políticos ajenos a sus necesidades, utilizados para hacer bulto y masa crítica en las campañas electorales y mucho más allá de ellas. Sin un verdadero plan de estimulo que fomente la compra de proximidad y que ponga en relieve sus cualidades: la atención cercana y dedicada a los clientes, la excelencia y calidad de los productos que ofrecen, la entrega rápida y eficaz a domicilio, la importancia que tiene en crear barrio y dar vida a la ciudad, desarrollo y creación de empleo en zonas urbana.
Una presentadora por más risueña y popular que sea, por más que se materialice en la pantallas de nuestro móviles con voz sensual y provocativa, ofreciendo premios y asegurando las bondades del pequeño comercio, no servirá para paliar las dificultades de las pequeñas tiendas que libran una lucha desigual y solitaria contra titanes.