Marina d'Or, paradigma de los abusos urbanísticosLa Comisión de Peticiones del parlamento Europeo ha aprobado, por 23 votos a favor y 11 en contra (de los parlamentarios españoles de PP y PSOE...), el llamado Informe Auken sobre el urbanismo español. Ese informe, que ha corrido a cargo la parlamentaria europea por Dinamarca Magrete Auken (del grupo Verdes-Ale), es un severo varapalo a las tesis del Partido Popular valenciano y un toque de atención al PSOE, por su inexplicable cambio de postura y su alineación con el PP; porque pone de manifiesto la profunda conmoción que han provocado en toda Europa, los continuados abusos urbanísticos y las graves agresiones al medio-ambiente.
En esa Comisión de Peticiones ha quedado patente el aislamiento y la consiguiente derrota de los parlamentarios españoles del PP y del PSOE, cómplices y aliados en negar una realidad que todos conocemos. Ahora es el momento de acometer profundas reformas de la Legislación Urbanística Estatal y sobre todo Autonómica, para cambiar radicalmente el modelo basado en la construcción masiva, por encima de las necesidades de viviendas, y lo que es peor en contra de todo tipo de criterios de sostenibilidad.
Esta es ya la tercera vez que desde las Instituciones Europeas se mira con lupa los procesos de urbanización que se han llevado a cabo en España y en el País Valencià. Pero nunca hasta el momento, la Comisión Europa había emitido un informe tan duro, unas denuncias tan fuertes de la destrucción masiva de las zonas costeras mediterráneas e isleñas a base de cemento y hormigón, así como las excesivas ganancias del sector de la construcción durante los últimos años.
Ahora que se están desvelando complicidades y facilidades para aprobar proyectos urbanísticos de forma presuntamente fraudulenta, obviando de un plumazo la legislación ambiental, es el momento de que el Consell de la Generalitat Valenciana colabore con las Autoridades Comunitarias para aportar las inaplazables modificaciones de la legislación urbanística valenciana. La urbanización masiva ha sido ampliamente derrotada, ya que ni siquiera ha conseguido un crecimiento económico estable; sin embargo ha dejado un panorama de miles y miles de chales y viviendas deshabitadas, muchas de ellas construidas en valiosos parajes naturales, con la falta de claridad y de aplicación adecuada de las normas sobre propiedad individual y respeto del medio ambiente.
Las teorías conspirativas que tanto gustan a nuestro gobernantes para desviar la atención hacia oculto intereses, no parecen tener buena prensa en las Unión Europea, que con rigor y respeto a ley ha emitido un veredicto con deja claro que se pasado la línea roja y que es el momento de cambiar de rumbo.
En esa Comisión de Peticiones ha quedado patente el aislamiento y la consiguiente derrota de los parlamentarios españoles del PP y del PSOE, cómplices y aliados en negar una realidad que todos conocemos. Ahora es el momento de acometer profundas reformas de la Legislación Urbanística Estatal y sobre todo Autonómica, para cambiar radicalmente el modelo basado en la construcción masiva, por encima de las necesidades de viviendas, y lo que es peor en contra de todo tipo de criterios de sostenibilidad.
Esta es ya la tercera vez que desde las Instituciones Europeas se mira con lupa los procesos de urbanización que se han llevado a cabo en España y en el País Valencià. Pero nunca hasta el momento, la Comisión Europa había emitido un informe tan duro, unas denuncias tan fuertes de la destrucción masiva de las zonas costeras mediterráneas e isleñas a base de cemento y hormigón, así como las excesivas ganancias del sector de la construcción durante los últimos años.
Ahora que se están desvelando complicidades y facilidades para aprobar proyectos urbanísticos de forma presuntamente fraudulenta, obviando de un plumazo la legislación ambiental, es el momento de que el Consell de la Generalitat Valenciana colabore con las Autoridades Comunitarias para aportar las inaplazables modificaciones de la legislación urbanística valenciana. La urbanización masiva ha sido ampliamente derrotada, ya que ni siquiera ha conseguido un crecimiento económico estable; sin embargo ha dejado un panorama de miles y miles de chales y viviendas deshabitadas, muchas de ellas construidas en valiosos parajes naturales, con la falta de claridad y de aplicación adecuada de las normas sobre propiedad individual y respeto del medio ambiente.
Las teorías conspirativas que tanto gustan a nuestro gobernantes para desviar la atención hacia oculto intereses, no parecen tener buena prensa en las Unión Europea, que con rigor y respeto a ley ha emitido un veredicto con deja claro que se pasado la línea roja y que es el momento de cambiar de rumbo.