A pesar de ser un un lugar de singular belleza y de ostentar este jardín singular, las palmeras no muestran un aspecto de buena salud: las ramas secas, rotas y a punto de desprenderse dan la impresión de descuido, como si las palmeras no se estuvieran cuidando adecuadamente y que tuvieran falta de riego o de una poda adecuada, que facilite su mejor conservación.
No sabemos muy bien a que se debe el estado de casi abandono de las palmeras, pero está claro que no es el mejor estado posible, por eso alertamos a la Delegación de Parques y Jardines Singulares de la situación que arrastran prácticamente todas las palmeras del Paseo Marítimo hasta la Playa de la Patacona. Para que se pongan en marcha las actuaciones necesarias para preservar la salud de las palmeras, evitando que no vaya a peor, y devolver el palmeral a su belleza natural.