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3 de marzo de 2009

VALENCIA CF: CRÓNICA DE UNA QUIEBRA ANUNCIADA (y 2)

El Presidente Vicente Soriano tiene una difícil papeleta...

El Valencia CF ha entrado en una espiral de derrotas deportivas muy en consonancia con la situación de quiebra económica, a la cual hacía referencia en la primera parte de este post.

Sin embargo no siempre ha sido así. Hubo un momento álgido, una circunstancia en la cual todo parecía posible. De repente, como por arte de magia, en el año 2005 las cuentas del club empezaron a tener una situación boyante. Los proyectos de racalificaciones se amontonaban sobre la mesa del Presidente Soler: se construiría una nueva ciudad deportiva en la ciudad de Ribarroja (con el añadido, no se sabe bien porque, de un campo de golf y de más de 2000 viviendas) en un paraje de alto valor ecológico, la partida de Porxinos. La operación, montada a la chita callando, ha sido bien diseñada, ya que en los meses anteriores varios inversor se han encargado de comprar a un precio risible los terrenos agrícolas y de monte bajo. Entre otros compradores, bien informados, figuraron jugadores del calibre de Raúl o Cañizares, que así pudieron engrosar sus ya pingües cuentas corrientes. Un "pelotazo urbanístico", según palabras textuales del entonces Presidente del Valencia Bautista Soler.

Junto con el Plan Porxinos, otra operación de capital importancia estaba a punto de cocción: el nuevo estadio de Mestalla. Desde hace muchos años se hablaba de la necesidad de construir un nuevo estadio, a la altura de una ciudad y un equipo que aspiraban a ser grandes. Dicho hecho, se montó la operación en dos fases: primero la recalificación urbanística del actual estadio de Mestalla de la Av. Aragón, segundo la búsqueda de un solar suficientemente grande para albergar la construcción de un estadio olímpico. En los dos casos fue providencial la implicación directa de la Alcaldesa Rita Barberá, que no tuvo mayor inconveniente en permitir una recalificación del Mestalla con unas inmejorables condiciones (más de 80.000 mq de techo construibles y un negocio que rondaría los 300 millones de euros). Y un cambio de uso del solar de Av.Corts Valencianes, que pasaría de suelo dotacional a urbanizable. Con la condición de que el Valencia CF comprara suelo (con pocas o ninguna condición sobre el valor equivalente) para cederlo a la ciudad. El pelotazo estaba servido, y todos contentos! Todos no...

Muchos estuvimos peleando contra ese impresentable trato de favor, que transvasaba recursos públicos (los terrenos de alto valor de Av. Corts Valencianes por otros de menor, el techo de edificabilidad en Av. Aragón sin condición de construcción de equipamientos públicos) a las arcas de una empresa privada, por muy valenciana que fuera...

La burbuja inmobiliaria y psicológica que empezó a envolver a Baustista Soler y a sus consejeros, fue también el principio del fin. El comienzo de la espiral perversa, de la rueda de millones quemados, de la hoguera de la vanidades que se adueñó, a partir de esos momentos, de los nuevos campeones de la economía valenciana. Los fichajes y rápidos despidos de entrenadores, directores deportivos, directivos y consejeros, de jugadores, todos ellos con contratos millonarios y archi-blindados, no se hicieron esperar. Una destrucción de recursos a una tal velocidad que la caja comenzaba peligrosamente a menguar. Los desastroso éxitos deportivos (o falta de ellos, ya que se repitieron las eliminaciones tempranas de las competiciones europeas y las pésimas calificaciones en la liga), juntamente con la ralentización de la actividad económica y el pinchazo sonado de la burbuja inmobiliaria, hicieron el resto.

Un cálculo aproximado del dinero literalmente desaparecido de la caja del Valencia CF no baja de los 500 millones de euros. Una enormidad que explica la situación pendiente de un hilo del club, que está a un paso de la quiebra y de la administración concursal. De momento la ciudad deportiva ni siquiera ha empezado a construirse; el nuevo estadio está paralizado, por falta de pago de las cuotas acordadas a la UTE que lo está construyendo; los jugadores no cobran desde hace más de un mes por falta de liquidez, lo mismo que el resto de empleados y trabajadores.

Una situación preocupante, que ahora sí amenaza con afectar a la sociedad valenciana en su conjunto. Que muchos nos tememos al final deberá hacerse cargo de la abultada deuda y el millonario agujero, que han dejado Baustista Soler y el clan corsario que le ha estado arropando en estos 4 años.

24 de febrero de 2009

ABSUELTOS LOS AGRICULTORES DE ALBORAIA. UNA ALEGRÍA, FINALMENTE!

El 21 de diciembre de 2005 el Ayuntamiento de Alboraia convocó un pleno extraordinario para aprobar el plan urbanístico que preveía la construcción de un Centro Comercial (ahora ubicado en Port Saplaya) y numerosas viviendas en terrenos de l'horta de gran valor agrícola y paisajístico. La noticia corrió como la pólvora, hubo una gran movilización encabezada por Per l'Horta para parar ese convenio que habría hecho desaparecer la Huerta de Vera, y que, a la postre, se ha revelado un negocio ruinoso para el mismo municipio de Alboraia. Acudí a la llamada y estuve presente en el tenso pleno: la verdadera emboscada la protagonizaron el Alcalde Manuel Álvaro y el PP local, ya que habían organizado una nutrida tropa de personas, que con carteles impresos y todos iguales defendían que el "PP protege la huerta". La movilización de la "Plataforma SOS Alboraia" consiguió parar el atropello, no se pudo consumar el banquete y los voraces promotores se quedaron con las ganas, sin que pudieran merendarse l´horta.

A tres años de esa ejemplar movilización cívica, protagonizada por tantos ciudadanos entre los cuales estaba Vicent Martí, todo un ejemplo de amor, dedicación y empeño en defensa de l'horta, nos hemos encontrado con una denuncia contra él y otros cuatro agricultores. Entre otras, se les acusa de desorden público, de altercados y de haber interrupido el pleno. Todo según un guión muy bien escrito y mejor ejecutado: hay que perseguir y golpear a los que se oponen a las maquinas, buscando los cabezas de turco, mejor si son de los que con su ejemplo demuestran que la tierra de l´horta es rica y da mucho frutos. Condenar a cinco (con penas de hasta 6000€ de multa) para educar a 100, 1000, etc...

Después de la persecución, el veredicto de absolución restablece el honor, y espero que la serenidad, a estas personas, contra las cuales se había abierto una cacería insultante e indigna. Con tal de que aprendieran la lección, que no se inmiscuyeran y dejaran especular en paz. El juez en un acto de justicia, tardía pero justicia al fin y al cabo, ha corregido el afán persecutorio y el exceso de celo del fiscal.

28 de noviembre de 2007

LA VERGÜENZA DEL DERRIBO DE TABACALERA

Desoyendo las llamadas de la sociedad civil, de la plataforma Salvem Tabacalera, de la Academia de San Carlos y de un montón de personas, comentaristas y políticos, el gobierno del PP ha ordenado la entrada de las máquinas. Contra la razón y el sentido común, contra el patrimonio y la historia, contra los valencianos en definitiva. Las máquinas contra la cultura!

Un atentado en plena regla, perpetrado con la máxima frialdad, a plena luz del sol. Para favorecer los negocios privados, que serán muy pingues. Se destroza un patrimonio arquitectónico para propiciar un pelotazo urbanístico, para que se construyan fincas, hasta 300 pisos. En esa zona de la ciudad, ya muy saturada, no hacen falta más pisos (y en la ciudad tampoco, ya que hay más de 65.000 pisos vacíos...).

Lamentamos, y ya van muchas veces, que el Ayuntamiento favorezca los negocios de los privados, privando a los valencianos de uno preciosos recursos, que tanta falta nos hacen. Y que lo haga tirando abajo parte del patrimonio arquitectónico, que quedará deslucido y tapado por las fincas que se construirán a su alrededor. A diferencia de lo que pasa en la otras ciudades de España (Málaga, Zaragoza, San Sebastián, Madrid, Sevilla), que han preservado los edificios, promoviendo proyectos culturales en sus instalaciones.