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7 de enero de 2014

Una ciudad hecha pocilga

València, quién te ha visto y quién te ve. Al baúl de los recuerdos ese efímero reconocimiento de "escoba de plátino 2012", otorgado como tantos otros con criterios poco rigurosos (veáse si no las polémicas banderas azules).Ya no eres ejemplo de buen hacer (sic!), sólo son un pálido recuerdo los "qué bonica estás,València", una postal amarillenta y desgastada perdida entre la basura, la hojarasca y los restos de todo tipo esparcidos por aceras y calles.

Nuestra ciudad hace tiempo que no luce esa estampa idílica (si alguna vez lo fue...) que ha intentando desesperadamente vender la alcaldesa menguante Rita Barberá. La basura no se recoge todos los días, no se vacían los contenedores que rebosan al suelo su contenido. Con indignantes excepciones: los barrios bien, de alto poder aquisitivo han notado poco o nada el cambio. Y tampoco aquellas calles donde moran la alcadesa y sus concejales (según nos cuentan lo vecinos, la calle de la concejala de Residuos sra. Ramón-Llin está como una patena!).

La situación de abandono y degradación es imputable integralmente a la alcaldesa menguante Barberá, que ostenta ese cargo desde más de 22 años. Hasta ahora maquillaban la situación insuflando dinero a las contratas de limpieza y recogida de residuos. Pero nada han sabido hacer para involucrar a la ciudadanía en el cuidado y el civismo de la ciudad. Y ahora que la deuda aprieta, pagamos los platos rotos de su palmaria incapacidad de gestionar la ciudad en función de las necesidades de la ciudadanía. Mientras cuidaba los intereses de las empresas privadas de manera estrepitósamente ejemplar.

Las consecuencias desastrosas no han tardado en mostrarse en toda su cruda evidencia. Estas fiestas más que nunca: los servicios de limpieza de las empresas concesionarias, agasajadas con contratos millonarios, se han tomado un largo puente de navidad. Ni servicios diarios ni especiales durante los largo puentes de nochevieja y de reyes.
Y claro la mierda rebosa, la ciudad de València acaba convertida en una pocilga.


26 de enero de 2009

¿AIXÓ HO PAGUE JO?

La nefasta gestión de la recogida de residuos, que más de una vez hemos tenido que lamentar, provoca entre otras consecuencias el encarecimiento del servicio. Cuanto menos basura se separa y recicla en origen, más dineros hacen falta para el tratamiento en las plantas habilitadas. Esa simple ecuación es incuestionable y demuestra que lejos de los triunfalismos y de la propaganda interesada, en Valencia el reciclaje no funciona y los porcentajes son muy bajos (Ecologistas en Acción los cifra en un 4% sobre el total), mientras que la producción de basura no para de subir (según los últimos datos actualizados estamos por encima de 1,63 kg por habitante y día, mientras que la previsión es de 1,11 kg).

El déficit de gestión y de tratamiento por lo tanto no para de aumentar: sigue creciendo la factura que todos los años los 45 Ayuntamientos de la Comarca de l'Horta tienen que pagar a la EMTRE (Entidad Metropolitana de Tratamiento de Residuos), la entidad supramunicipal que gestiona las plantas de tratamiento y los vertederos donde van a parar las millones de toneladas de residuos que producimos anualmente. La gestión ruinosa de las cuentas municipales hace que las economías no sean boyantes y que escaseen los recursos, por eso no se antojaba fácil la solución de cómo pagar la cuenta pendiente con la EMTRE.

Dos pájaros de un tiro....

No sabemos quién tuvo la brillante idea, pero sí que conocemos los ejecutores materiales de la desafortunada ocurrencia: el mismísimo presidente de la EMTRE Ramón Isidro Sanchis, a la postre Concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Valencia (que casualidad...) y los Alcaldes y Concejales de los otros 44 municipios de l'Horta. La tasa de basura se cobraría de una manera torticera y de tapadillo a través del recibo del agua, sobre la base del consumo del último año.

Resultado: pagaremos otra tasa, sobre la base de un cálculo más bien discutible y de una forma muy injusta hacia los que cumplimos con el reciclaje y separación de los residuos; nadie o casi sabrá que esa tasa la pagamos en lugar de los ayuntamientos, que se vanagloriarán de que este año tampoco han subido los impuestos, mientras no ponen los medios para reducir los residuos; tercero, las empresas que tratan los residuos serán los verdaderos beneficiarios, ya que cobran por cada kilo tratado. Queda claro el engaño?

Por mi parte intentaré reenviar al remitente la nueva tasa, rechazaré el recibo porqué no me parece justo pagar por un servicio lamentable que mi Ayuntamiento no quiere mejorar.

14 de enero de 2009

MERCADO CENTRAL: ¿SIN RECOGIDA SELECTIVA DE LOS RESIDUOS?

Contenedores a rebosar de todo tipo de residuos, desde cajas de cartón y residuos plástico hasta los residuos orgánicos. Esa es la fina estampa turística que las renovadas instalaciones del Mercado Central muestran en una de sus puertas de ingreso.

La ingente cantidad de residuos que a diario genera el Mercado Central acaba directamente a los contenedores sin separar, una muestra de que las cosas en materia de gestión de los residuos sólidos urbanos se están haciendo muy mal. Resulta a decir poco increíble que un recinto público emblemático, no tengan prevista ninguna estrategia de minimización y de recogida selectiva de los residuos, incumpliendo así las normativas, desatendiendo a su responsabilidad social medioambiental, y lo que es peor dando un pésimo ejemplo a los ciudadanos.

Además, se da la circunstancia de que la EMTRE (Entidad Metropolitana de Tratamiento de Residuos), presidida por el Concejal del Ayto de Valencia Ramón Isidro Sanchis, y en la cual el PP ostenta la mayoría absoluta, tiene previsto a lo largo del mes de enero cobrar una tasa adicional de recogida y tratamiento de residuos que va de un mínimo de 22€ hasta un máximo de 1000€. Sobre la base del consumo de agua de los hogares y de los comercios, a través de la empresa concesionaria EMIVASA.

El cobro de esa tasa, con nocturnidad y alevosía, representa un abuso manifiesto, ya que como se puede comprobar la gestión que el Ayuntamiento realiza de la recogida de los residuos es desastrosa. Eso explica el déficit permanente que arrastran la EMTRE y el Ayuntamiento, que no están absolutamente interesados en minimizar el residuo producido y menos aún en realizar una ejemplar recogida selectiva de los residuos.

Exigimos al gerente del Mercado Central a corregir esta situación y a implantar contenedores aptos para la separación de los residuos; al concejal Sanchis que vigile el cumplimiento de la normativa y a que todos los edificios y recintos públicos cumplan escrupulosamente con la correcta gestión de los residuos sólidos urbanos que generan. La recogida selectiva constituye el primer paso para minimizar el impacto que los residuos tienen sobre el medio-ambiente, ya que el aumento progresivo experimentado está creando muchos problemas ecológicos y económicos. Una correcta gestión pública reduciría la producción de los residuos y los costes de gestión, revertiendo en calidad de vida y en mayor riqueza para los ciudadanos.