17 de diciembre de 2014

Mi propuesta de ciudad (1): El nuevo modelo de movilidad

Como muchas ya sabéis, desde hace unos días participo en el proceso de Primarias de Compromís per València, a través del cual todas las personas de la ciudad, no solo la gente de la coalición, podréis decidir quiénes formaremos parte del grupo municipal de Compromís y, seguramente, del próximo gobierno municipal. Por ese motivo, durante las próximas semanas, os iré detallando aquí, bajo el título de Mi propuesta de ciudad, los planes que trasladaré a ese gobierno si me respaldáis en este proceso. Espero que os gusten y que, como siempre, sigáis enriqueciéndolos y enriqueciéndome con vuestras sugerencias y propuestas.

Con la prioridad semáforica, el rediseño de la red y otras medidas, la mejora de la EMT será parte fundamental del cambio.

Uno de mis principales objetivos, en el nuevo gobierno municipal de Compromís en Valencia, será cambiar definitivamente el modelo de movilidad de la ciudad para que las personas puedan elegir entre una amplia gama de propuestas públicas, baratas y efectivas, para desplazarse en Valencia sin utilizar el coche.

 Mi objetivo no es que todo el mundo vaya en bicicleta, sino que todo el mundo pueda dejar el coche y elegir, desde cualquier punto de la ciudad, cómo desplazarse con comodidad, rapidez y de manera económica al lugar de Valencia que desee. Esa será una de mis máximas prioridades como candidato en el actual proceso de Primarias a la lista municipal de Compromís per València, de llegar a formar parte de su gobierno tras este proceso.

En València se me conoce por mi significada defensa del uso de la bicicleta —un “Illuminati de la bicicleta” como señaló el concejal Alberto Mendoza en un intento de criminalizarme por este aspecto—, pero mi objetivo no se reduce solamente a que todo el mundo se suba a la bici, sino a implantar de manera firme un modelo global, a diferencia de la política errática y de parches ejercida por los gobiernos de Rita Barberá.

La ciudad de València tiene que dejar de dar la espalda a su área metropolitana. El tránsito diario de unos 900.000 coches en entrada y salida de la ciudad, según los datos del recién aprobado PMUS, demuestran que las cosas no se han hecho bien. Para acabar con eso y que las valencianas tengan la libertad de elegir entre diversas alternativas al coche, trabajaré para poner en marcha cuanto antes una serie de instrumentos.

Nueva red EMT, prioridad semafórica y más frecuencia de paso
El primero sería la recuperación de la Entidad del Transporte Metropolitano, un órgano de coordinación, gestión y promoción de todos los modos de transporte del Área Metropolitana de València. Con ese órgano, València podrá finalmente optar a recibir la subvención estatal al transporte público que, por la desidia de Barberá, ha significado la pérdida de entre 400 y 500 millones de euros desde hace 12 años, mientras Madrid o Barcelona recibirán solo en 2015, 128 y 97 millones de euros, respectivamente.

No obstante, el punto fuerte será el rediseño de forma escalonada toda la red de autobuses, para optimizar el servicio que presta, haciendo especial hincapié en la intermodalidad e interconectividad con los otros modos de transporte: el Metro y Cercanías, pero también la bicicleta pública.

Del mismo modo, también implantaría la prioridad semafórica para tranvías y autobuses para hacer su servicio más rápido y efectivo y exigiré al Consell —en el que afortunadamente ya no estará tampoco el PP— a aumentar las frecuencias de tránsito de Metrovalencia, para que deje de ser el servicio lento y vergonzante para propios y extraños que es ahora.

Ticket único y ‘aparcamientos disuasorios’ a la entrada de la ciudad
También respecto al transporte público, implantaría el ticket único integrado para el Metro, EMT y Cercanías que permitirá viajar con el mismo título de viaje en toda la red de transporte metropolitano.

Y finalmente, para terminar de cuadrar el modelo de libertad de elección, en relación al coche, regularía de manera más eficaz y eficiente los aparcamientos en superficie y los subterráneos, habilitando los llamados aparcamientos disuasorios junto a estaciones de Metro y Cercanías del anillo metropolitano, en correspondencia de las líneas de autobuses de gran capacidad, del sistema de bicis públicas y la red de carriles bici, de manera que la gente que venga de fuera de la ciudad no tenga que entrar a ella con su coche sin que esto le suponga molestia alguna, sino un mayor confort.

Con todo ello,toda la ciudadanía podría optar por primera vez por alternativas rápidas, baratas y eficientes para desplazarse por la ciudad y los polígonos circundantes sin necesidad de coger su coche, perder horas en atascos y estresarse, con lo que todas ganaremos en calidad de vida.

Finalmente, y por lo que toca a la bicicleta, asumiré el compromiso de terminar la red radial de carriles bici, empezando por la construcción del Anillo Ciclista, por que dudo seriamente que el concejal Mendoza —que, como Barberá, nunca ha tenido un modelo de ciudad— acabe construyendo en su totalidad.

València tienen toda las condiciones para llegar a convertirse en la Cophenague del Mediterráneo.

2 comentarios:

Benet dijo...

Conseguir un único bono de transportes para la ciudad de Valencia, EMT, Cercanías, Metro, Orbital. Esa sería una gran victoria por la movilidad

Giuseppe Grezzi dijo...

Hola Benet, esa es una de las medidas fundamentales para promover la intermodalidad, para favorecer y promover el uso del transporte público. En otras ciudades ya existe desde muchos años, aquí en València lo tenemos que hacer realidad.

gracias por tu comentario
giuseppe